El plátano es uno de los cultivos más importantes a nivel mundial y juega un papel crucial en el mercado agropecuario internacional. Su producción contribuye significativamente a la generación de empleo, ingresos y seguridad alimentaria para una gran parte de la población que habita en regiones tropicales.
En Colombia, el plátano se cultiva en todo el territorio nacional durante todo el año. Sin embargo, el rendimiento promedio en el departamento de Caldas es de aproximadamente 12 toneladas por hectárea, cifra considerada baja. Mediante la implementación de técnicas de explotación tecnificada, se podría alcanzar un rendimiento de hasta 50 toneladas por hectárea (Belalcázar, 2012).
Las siembras de alta densidad favorecen mayores rendimientos por unidad de área sin comprometer la calidad del producto, lo que redunda en mayores ingresos y rentabilidad para los agricultores.
A nivel mundial, existen alrededor de 1000 variedades de plátano, la mayoría adaptadas a climas cálidos y tropicales. En Colombia, la selección de las variedades cultivadas suele estar determinada por la altitud sobre el nivel del mar. Entre las variedades más utilizadas, destacan tres:
• Hartón: de o a 1.000 msnm.
• Dominico hartón: de 1.000 a 1.500 msnm.
• Dominico: de 1.500 msnm en adelante.